“Como bestias”, o donde habita la monstruosidad Tema: El libro de la semana
Hay novelas que se leen como una historia. Otras, como una atmósfera. Como bestias, de la escritora francesa Violaine Bérot, pertenece a esta segunda categoría. Con una prosa contenida, poética y áspera a la vez, la autora construye una fábula rural que se mueve entre el realismo, la leyenda popular y el noir, para plantear una pregunta incómoda: ¿quiénes son realmente las bestias?
La trama parece sencilla. En una región montañosa y aislada aparece una niña que vive con un hombre conocido como “el Oso”, un ser marginal que habita lejos del pueblo, rodeado de animales y envuelto en rumores. Nadie sabe con certeza de dónde proviene la niña ni cómo llegó hasta allí. A partir de ese hallazgo, la comunidad intenta reconstruir los hechos y explicar aquello que no comprende.
Sin embargo, la novela no está interesada en resolver un misterio policial. La identidad de la niña nunca termina de aclararse por completo, y ese vacío es deliberado. Bérot utiliza la incertidumbre para mostrar cómo funcionan los mecanismos del miedo, el prejuicio y la imaginación colectiva. La pregunta central no es quién es la niña, sino por qué el pueblo necesita inventar determinadas explicaciones para su existencia.
Uno de los mayores aciertos del libro es su estructura coral. La historia avanza a través de múltiples voces: vecinos, testigos, mujeres del pueblo y personajes periféricos que aportan fragmentos de una verdad siempre incompleta. Cada relato agrega una pieza nueva, pero también introduce contradicciones. El lector se encuentra ante una especie de rompecabezas narrativo donde la verdad absoluta parece inalcanzable.
Esta forma de contar recuerda a las tradiciones orales de las comunidades rurales, donde los hechos se deforman al pasar de boca en boca hasta convertirse en leyenda. La novela reproduce magistralmente ese mecanismo. Los rumores adquieren tanto peso como los acontecimientos reales, y la superstición convive con la experiencia cotidiana sin que exista una frontera clara entre ambas.
Pero el aspecto más interesante de Como bestias es su reflexión sobre la inocencia y la brutalidad.
El Oso aparece desde el comienzo como el sospechoso ideal. Es diferente, vive apartado, se comunica poco y mantiene una relación más estrecha con los animales que con las personas. La comunidad proyecta sobre él todos sus temores. Su mera existencia resulta inquietante porque encarna aquello que el pueblo considera ajeno.
El Oso no aparece como un marginado que eligió apartarse del mundo. Más bien da la sensación de ser alguien que fue expulsado lentamente de la comunidad desde la infancia. Las burlas, el rechazo, la condición de “raro”, la imposibilidad de encajar: todo eso lo va empujando hacia los márgenes mucho antes de que suceda cualquier hecho relacionado con la niña.
Lo interesante es que Bérot muestra algo muy humano: cuando una persona es señalada durante años como diferente, termina ocupando el lugar que la comunidad le asigna. El Oso acaba viviendo solo en la montaña porque el pueblo nunca le ofreció un lugar real entre los demás.
Por eso el personaje genera tanta compasión. No es simplemente un ermitaño. Es alguien que parece haber sufrido una cadena de exclusiones sucesivas:
- Primero, la burla.
- Después, el aislamiento.
- Luego, la desconfianza.
- Finalmente, la demonización.
Y en ningún momento vemos que él responda con la misma crueldad que recibe.
De hecho, una de las ironías más dolorosas de la novela es que el Oso, que ha sido tratado toda la vida como una bestia, parece comprender mejor el cuidado y la vulnerabilidad que muchos habitantes del pueblo. Él reconoce el sufrimiento porque lo ha vivido en carne propia.
A medida que avanzan los testimonios, la imagen y la carga acerca de la monstruosidad se invierte. El supuesto monstruo demuestra una capacidad de cuidado, ternura y respeto que escasea entre quienes se consideran civilizados. Su vínculo con la niña no está marcado por la dominación sino por la protección. Mientras tanto, las voces del pueblo dejan entrever historias de violencia, abusos sexuales, silencios cómplices y crueldades cotidianas cuidadosamente ocultas bajo la apariencia de normalidad.
La gran paradoja de la novela es que el personaje más cercano a la naturaleza termina siendo el más humano de todos.
Bérot desmonta así una de las oposiciones más antiguas de la cultura occidental: la que identifica civilización con bondad y animalidad con barbarie. En Como bestias ocurre exactamente lo contrario. El hombre tratado como una bestia es quien conserva una forma elemental de inocencia, mientras que la comunidad que se considera respetable esconde comportamientos mucho más violentos.
La novela también puede leerse como una crítica al mecanismo del chivo expiatorio. Cuando una sociedad necesita explicar aquello que la incomoda, suele buscar una figura sobre la cual descargar sus miedos y culpas. El Oso cumple esa función. Su diferencia lo vuelve vulnerable. El pueblo necesita convertirlo en monstruo para evitar mirarse a sí mismo.
Por eso el desenlace resulta tan devastador. Más que la muerte de un personaje, representa el triunfo del prejuicio sobre la comprensión. La comunidad elimina aquello que no puede integrar ni entender. Y, al hacerlo, confirma precisamente la brutalidad que atribuía al otro.
La grandeza de Como bestias reside en esa inversión moral. Al finalizar la lectura, el lector comprende que el título es una trampa. Las bestias no son quienes viven en la montaña. Las bestias son quienes, protegidos por la costumbre, el miedo y el silencio, son capaces de destruir la inocencia sin siquiera reconocerlo.
Violaine Bérot construye así una novela breve pero profundamente perturbadora, donde las leyendas sirven para ocultar verdades dolorosas y donde la frontera entre humanidad y barbarie aparece mucho más difusa de lo que nos gustaría creer.
FICHA TÉCNICA:
Título: Como bestias
Título original: Comme des bêtes
Autora: Violaine Bérot
Traducción: Pablo Martín Sánchez
Editorial (edición en español): Las Afueras
Año de la edición en español: 2023
Idioma original: Francés
Género: Novela contemporánea / fábula rural / novela coral / noir rural
Número de páginas: 144
ISBN: 978-84-125911-7-0
Lugar de publicación: Barcelona
Estructura narrativa
- Relato coral y polifónico.
- Construido a partir de testimonios e interrogatorios policiales.
- Intercalado con las voces de un coro que recuerda a la tragedia griega y a los cuentos de hadas.
Temas principales
✅ Monstruosidad
✅ Inocencia
✅ Abusos y violencia contra las mujeres
✅ Prejuicios y exclusión social
✅ Chivo expiatorio
✅ Rumor y construcción colectiva de la verdad
✅ Naturaleza vs. civilización
✅ Otredad y marginación
✅ Maternidad
✅ Mundo rural en desaparición
Premios y reconocimientos
- Premio Librerías de Madrid 2023 al Mejor Libro del Año (categoría ficción).
UNA FRASE QUE DEFINE ESTA HISTORIA:
“No vamos a recriminarle a un animal que tenga instinto, ¿no?”