{"id":2970,"date":"2026-08-01T09:52:20","date_gmt":"2026-08-01T12:52:20","guid":{"rendered":"https:\/\/www.lagatasibilah.com\/?p=2970"},"modified":"2026-08-01T09:53:36","modified_gmt":"2026-08-01T12:53:36","slug":"hemingway-nadie-a-quien-ames-muere-jamas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lagatasibilah.com\/index.php\/2026\/08\/01\/hemingway-nadie-a-quien-ames-muere-jamas\/","title":{"rendered":"Hemingway: &#8220;Nadie a quien ames muere jam\u00e1s&#8221;"},"content":{"rendered":"<h4 class=\"wp-block-heading\">En todo el espectro de p\u00e9rdidas,&nbsp;desde las llaves de la puerta hasta el amor de la vida&nbsp;, ninguna es m\u00e1s inimaginable, m\u00e1s incomprensible en su violaci\u00f3n antinatural del ser y del tiempo, que la p\u00e9rdida de un hijo por parte de un padre.<\/h4><div style=\"height:49px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div><p>Ernest Hemingway ten\u00eda veintitantos a\u00f1os y viv\u00eda en Francia cuando entabl\u00f3 amistad una pareja llamada Gerald y Sara Murphy. Todo marchaba bien hasta que en un momento, ambos tuvieron que regresar a Estados Unidos cuando uno de sus hijos enferm\u00f3, pero fue su otro hijo, Baoth, quien falleci\u00f3 tras una dura lucha contra la meningitis.<\/p><p>Al recibir la noticia, el escritor de treinta y cinco a\u00f1os envi\u00f3 a sus amigos una carta extraordinaria, en parte de consuelo y en parte de consagraci\u00f3n de una p\u00e9rdida para la que no hay b\u00e1lsamo, que se encuentra en un libro conmovedor de Shaun Usher,&nbsp;llamado Letters of Note: Grief.<\/p><p><\/p><div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignright is-resized\"><a href=\"https:\/\/www.amazon.com\/Letters-Note-Grief-Shaun-Usher\/dp\/014313678X\/?tag=braipick-20\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.themarginalian.org\/wp-content\/uploads\/2013\/11\/ernesthemingwayonwriting1.jpg?w=680&amp;ssl=1\" alt=\"\" style=\"aspect-ratio:0.9886695479500058;width:390px;height:auto\"\/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">Ernest Hemingway<\/figcaption><\/figure><\/div><p>El 19 de marzo de 1935, Hemingway escribe:<\/p><blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Querida Sara y querido Gerald:<\/p>\n\n<p>Saben que no hay nada que podamos decir o escribir en un momento como este&#8230; Ayer intent\u00e9 escribirles y no pude hacerlo.<\/p>\n\n<p>Para Baoth no es tan grave porque siempre lo pas\u00f3 bien, y ahora solo ha hecho algo que todos debemos hacer. Simplemente ha superado su enfermedad\u2026<\/p>\n\n<p>Sobre el hecho de que tuviera que morir tan joven: recuerden que lo pas\u00f3 muy bien y que repetirlo mil veces no lo har\u00eda mejor. Y se libr\u00f3 de descubrir c\u00f3mo es el mundo.<\/p>\n\n<p>En realidad es la&nbsp;p\u00e9rdida de ustedes, m\u00e1s que la de \u00e9l, as\u00ed que pueden, con toda raz\u00f3n, afrontarla con valent\u00eda. Pero yo no puedo, y de todo coraz\u00f3n me duele mucho por ustedes dos.<\/p>\n\n<p>Con absoluta sinceridad y frialdad, s\u00e9 que cualquiera que muera joven tras una infancia feliz \u2014y nadie jam\u00e1s les brind\u00f3 una infancia m\u00e1s feliz que la que ustedes les brindaron a sus hijos\u2014 ha logrado una gran victoria. Todos debemos afrontar la muerte por derrota, la p\u00e9rdida de nuestros cuerpos y la destrucci\u00f3n de nuestro mundo; pero es la misma muerte que debemos afrontar, mientras que \u00e9l ya lo ha superado todo, con su mundo intacto y su muerte solo por accidente.<\/p><\/blockquote><p>Con un sentimiento sobrecogedor que evoca la advertencia de Ana\u00efs Nin&nbsp;contra el estupor de la casi-vida&nbsp;, y la convicci\u00f3n, forjada por el dolor, de la poetisa Meghan O&#8217;Rourke de que&nbsp;&#8220;las personas que m\u00e1s amamos se convierten f\u00edsicamente en parte de nosotros, arraigadas en nuestras sinapsis, en los caminos donde se crean los recuerdos&#8221;,&nbsp;Hemingway a\u00f1ade:<\/p><blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Muy pocas personas est\u00e1n realmente vivas, y las que lo est\u00e1n nunca mueren, aunque se hayan ido. Nadie a quien ames muere de verdad.<\/p><\/blockquote><p>Con esto, haci\u00e9ndose eco de la insistencia de Auden en que&nbsp;\u00abdebemos amarnos los unos a los otros o morir\u00bb,&nbsp;se acerca m\u00e1s que nunca a formular el sentido de la vida. Al igual que David Foster Wallace, quien&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.themarginalian.org\/2012\/09\/12\/this-is-water-david-foster-wallace\/\">abord\u00f3 el sentido de la vida<\/a>&nbsp;con exquisita lucidez poco antes de ser v\u00edctima de la depresi\u00f3n, Hemingway tambi\u00e9n perder\u00eda ese sentido en medio de la agon\u00eda que le costar\u00eda la vida un cuarto de siglo despu\u00e9s. Ahora, desde la privilegiada posici\u00f3n de la plenitud de la vida, escribe:<\/p><blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Debemos vivir el presente, d\u00eda a d\u00eda, y tener mucho cuidado de no lastimarnos. Parece como si estuvi\u00e9ramos todos juntos en un barco, un buen barco, que hemos construido, pero que sabemos que nunca llegar\u00e1 a puerto. Habr\u00e1 todo tipo de clima, bueno y malo, y sobre todo porque ahora sabemos que no habr\u00e1 tierra firme, debemos mantener el barco a flote y tratarnos muy bien. Tenemos la suerte de contar con buena gente a bordo.<\/p><\/blockquote><p><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En todo el espectro de p\u00e9rdidas,&nbsp;desde las llaves de la puerta hasta el amor de la vida&nbsp;, ninguna es m\u00e1s inimaginable, m\u00e1s incomprensible en su violaci\u00f3n antinatural del ser y del tiempo, que la p\u00e9rdida de un hijo por parte de un padre. Ernest Hemingway ten\u00eda veintitantos a\u00f1os y viv\u00eda en Francia cuando entabl\u00f3 amistad una pareja llamada Gerald y Sara Murphy. Todo marchaba bien hasta que en un momento, ambos tuvieron que regresar a&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":438,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[110,79],"tags":[],"class_list":["post-2970","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cartas","category-hay-que-leer"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/www.lagatasibilah.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Hemingway.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lagatasibilah.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2970","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lagatasibilah.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lagatasibilah.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lagatasibilah.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lagatasibilah.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2970"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.lagatasibilah.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2970\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2972,"href":"https:\/\/www.lagatasibilah.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2970\/revisions\/2972"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lagatasibilah.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/438"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lagatasibilah.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2970"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lagatasibilah.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2970"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lagatasibilah.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2970"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}