{"id":2928,"date":"2026-07-15T08:22:16","date_gmt":"2026-07-15T11:22:16","guid":{"rendered":"https:\/\/www.lagatasibilah.com\/?p=2928"},"modified":"2026-07-15T08:32:31","modified_gmt":"2026-07-15T11:32:31","slug":"william-saroyan-y-el-arte-de-encontrar-belleza-en-todo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lagatasibilah.com\/index.php\/2026\/07\/15\/william-saroyan-y-el-arte-de-encontrar-belleza-en-todo\/","title":{"rendered":"William Saroyan y el arte de encontrar belleza en todo"},"content":{"rendered":"<h5 class=\"wp-block-heading\">Hay libros que no empiezan con una historia, sino con una declaraci\u00f3n de principios. El prefacio de &#8220;The Daring Young Man on the Flying Trapeze and Other Stories&#8221;, de William Saroyan, es uno de esos textos: una invitaci\u00f3n a mirar el mundo con una mezcla de compasi\u00f3n, rebeld\u00eda y asombro. Antes de sumergirse en sus cuentos, Saroyan explica \u2014sin solemnidad, pero con una honestidad desarmante\u2014 qu\u00e9 significa escribir sobre la gente com\u00fan, sobre la pobreza, la esperanza y la obstinaci\u00f3n de seguir viviendo.<\/h5><h5 class=\"wp-block-heading\"><br>Vale la pena leer estas p\u00e1ginas como si fueran una conversaci\u00f3n \u00edntima con el autor. En ellas ya est\u00e1 la esencia de toda su obra: la convicci\u00f3n de que, incluso en los momentos m\u00e1s dif\u00edciles, la humanidad conserva una belleza que merece ser contada. Hoy compartimos este inspirador texto con ustedes: <\/h5><p><br>Hace a\u00f1os, mientras cursaba la primaria en mi ciudad natal, descubr\u00ed que los cuentos eran algo muy peculiar que ciertos hombres hab\u00edan estado creando (por alguna raz\u00f3n extra\u00f1a) durante cientos de a\u00f1os, y que exist\u00edan reglas para escribirlos.<\/p><p>Inmediatamente comenc\u00e9 a estudiar todas las reglas cl\u00e1sicas, incluidas las de Ring Lardner, y al final descubr\u00ed que estaban equivocadas.<\/p><p>El problema era que me hab\u00edan dejado fuera, y por lo que yo ve\u00eda, yo era el elemento m\u00e1s importante, as\u00ed que invent\u00e9 algunas reglas nuevas.<\/p><p>Escrib\u00ed la regla n\u00famero uno cuando ten\u00eda once a\u00f1os y me acababan de mandar a casa de cuarto grado por haber hablado fuera de lugar, y lo dec\u00eda en serio.<\/p><p>\u201cNo le hagas caso a las reglas que hacen los dem\u00e1s\u201d, escrib\u00ed. \u201cLas hacen para protegerse, y al diablo con ellas\u201d. (Ese d\u00eda estaba bastante resentido).<\/p><p>Varios meses despu\u00e9s descubr\u00ed la regla n\u00famero dos, que caus\u00f3 sensaci\u00f3n. Al menos, para m\u00ed fue toda una sensaci\u00f3n. Esta regla era: Olv\u00eddate de Edgar Allan Poe y O. Henry y escribe las historias que te apetezcan. Olv\u00eddate de todos los que hayan escrito algo alguna vez.<\/p><p>Desde entonces he a\u00f1adido otras cuatro reglas y he descubierto que con estas me basta. A veces no tengo que preocuparme por las reglas en absoluto; simplemente me siento y escribo. De vez en cuando, escribo de pie.<\/p><p>Mi tercera regla era: Aprende a escribir a m\u00e1quina para poder escribir historias tan r\u00e1pido como Zane Grey.<\/p><p>Es una de mis mejores reglas.<\/p><p>Pero las reglas sin un sistema son, como te dir\u00e1 cualquier buen escritor, totalmente insuficientes. Puedes omitir \u00abtotalmente\u00bb y la frase seguir\u00e1 significando lo mismo, pero siempre es mejor incluirlo cuando sea posible. Todos los escritores de \u00e9xito creen que una palabra por s\u00ed sola no tiene suficiente significado y que lo mejor es enfatizar el significado de una palabra con la ayuda de otra. Algunos escritores llegan al extremo de complementar una palabra inocente con hasta cuatro o cinco palabras m\u00e1s, y a veces la aniquilan con tanta generosidad. Pasan a\u00f1os y a\u00f1os hasta que alg\u00fan escritor ignorante, que desconoce por completo los adjetivos, logra resucitar la palabra que fue aniquilada por tanta bondad.<\/p><p>En fin, estas historias son el resultado de un m\u00e9todo de composici\u00f3n.<\/p><p>Lo llamo el m\u00e9todo de composici\u00f3n Festival o Fascista, y funciona as\u00ed:<\/p><p>Alguien que no es escritor empieza a querer serlo y lo desea durante diez a\u00f1os. Para entonces, ha convencido a todos sus familiares, amigos e incluso a s\u00ed mismo de que es escritor, pero no ha escrito nada y ya no es un ni\u00f1o, as\u00ed que empieza a preocuparse. Lo \u00fanico que necesita ahora es un sistema. Algunas autoridades afirman que existen hasta quince sistemas, pero en realidad solo hay dos: (1) puedes decidir escribir como Anatole France, Alexandre Dumas o alg\u00fan otro, o (2) puedes olvidarte por completo de que eres escritor y sentarte frente a tu m\u00e1quina de escribir y plasmar palabras en el papel, una a una, de la mejor manera que sepas; lo cual me lleva al tema del estilo.<\/p><p>El estilo siempre genera controversia, pero para m\u00ed es tan simple como el abecedario, o incluso m\u00e1s.<\/p><p>Un escritor puede tener, en \u00faltima instancia, uno de dos estilos: puede escribir de una manera que implique que la muerte es inevitable, o puede escribir de una manera que implique que la muerte no lo es. Cada estilo empleado por un escritor ha estado influenciado por una u otra de estas actitudes hacia la muerte.<\/p><p>Si escribes como si creyeras que, en \u00faltima instancia, t\u00fa y todos los dem\u00e1s vivos morir\u00e1n, es probable que escribas con un estilo bastante serio. De lo contrario, tender\u00e1s a ser pomposo o blando. Por otro lado, para no ser un tonto, debes creer que as\u00ed como la muerte es inevitable, la vida tambi\u00e9n lo es. Es decir, la Tierra es inevitable, y las personas y dem\u00e1s seres vivos que la habitan son inevitables, pero ning\u00fan hombre puede permanecer en ella por mucho tiempo. No tienes que ser melodram\u00e1ticamente tr\u00e1gico al respecto. De hecho, puedes ser tan divertido como quieras. Es realmente una de las cosas fundamentalmente humor\u00edsticas, y ofrece todo tipo de posibilidades para la risa. Si recuerdas que las personas vivas son tan buenas como la muerte.<\/p><p>Adem\u00e1s, podr\u00e1s percibir muchas cosas graciosas en su comportamiento que quiz\u00e1s nunca habr\u00edas notado si no creyeras que est\u00e1n pr\u00e1cticamente muertos.<\/p><p>Sin embargo, el consejo m\u00e1s acertado para un escritor es este, creo: Intenta aprender a respirar profundamente, a saborear de verdad la comida cuando comes y, cuando duermes, a dormir de verdad. Intenta, en la medida de lo posible, vivir plenamente, con todas tus fuerzas, y cuando r\u00edas, r\u00ede a carcajadas, y cuando te enfades, enf\u00e1date de verdad. Intenta vivir. Pronto morir\u00e1s.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hay libros que no empiezan con una historia, sino con una declaraci\u00f3n de principios. 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