{"id":2858,"date":"2026-07-09T09:09:26","date_gmt":"2026-07-09T12:09:26","guid":{"rendered":"https:\/\/www.lagatasibilah.com\/?p=2858"},"modified":"2026-07-09T09:09:58","modified_gmt":"2026-07-09T12:09:58","slug":"george-steiner-hay-que-tomar-notas-subrayar-luchar-contra-el-texto-escribir-al-margen","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lagatasibilah.com\/index.php\/2026\/07\/09\/george-steiner-hay-que-tomar-notas-subrayar-luchar-contra-el-texto-escribir-al-margen\/","title":{"rendered":"George Steiner: &#8220;Hay que tomar notas, subrayar, luchar contra el texto, escribir al margen&#8221;"},"content":{"rendered":"<p><em><strong>Laure Adler<\/strong><\/em>: Acaba de aludir al futuro incierto de la pr\u00e1ctica de la lectura. \u00bfCree que peligra el futuro del libro y de la lectura?<\/p><p><em><strong>George Steiner:<\/strong> <\/em>Siempre habr\u00e1 lectores. En la Edad Media, durante las invasiones llamadas \u00abb\u00e1rbaras\u00bb, quedaba el refugio de los monasterios, en los que todav\u00eda se le\u00eda. No sabemos cu\u00e1ntos monjes eran capaces de leer, pero en cualquier caso hab\u00eda algunos; en cambio, hab\u00eda muy pocos que fueran capaces de escribir, casi nadie.<\/p><p>Con todo, ser una persona culta es una condici\u00f3n fr\u00e1gil. Una condici\u00f3n que tuvo sus mejores momentos, sus momentos m\u00e1s fecundos, en el Renacimiento, la Ilustraci\u00f3n y el siglo&nbsp;<small>XIX<\/small>. La biblioteca privada \u2014pensemos en un Montaigne, un Erasmo o un Montesquieu\u2014 se ha vuelto un lujo raro. El apartamento moderno no est\u00e1 hecho para grandes bibliotecas. Es una excepci\u00f3n. Hoy en d\u00eda, en Inglaterra, las peque\u00f1as librer\u00edas cierran una tras otra, se ha convertido en una pesadilla. En Italia, pa\u00eds que adoro, entre Mil\u00e1n y Bari, en el sur, no hay m\u00e1s que quioscos; ni una sola librer\u00eda seria. Se lee muy poco en Espa\u00f1a o en el Portugal rural. Donde rein\u00f3 el catolicismo, la lectura nunca fue bienvenida.<\/p><p>La lectura, que es una forma \u2014me atrevo a decir\u2014 de la alta burgues\u00eda, el ideal de la lectura, la educaci\u00f3n en la lectura, se desarrollaron r\u00e1pidamente y conocieron periodos extraordinarios. En el siglo&nbsp;<small>XIX<\/small>, por ejemplo, ciertos cl\u00e1sicos (Victor Hugo, Dickens) eran <em>best-sellers<\/em>. En Rusia, leer quer\u00eda decir sobrevivir humana y pol\u00edticamente; la relaci\u00f3n entre la censura y la gran literatura es compleja y creativa en los pa\u00edses desp\u00f3ticos o pol\u00edticamente atrasados.<\/p><p>En la actualidad, seg\u00fan me dicen, \u00ablos j\u00f3venes ya no leen\u00bb, o leen <em>digests<\/em>, o c\u00f3mics. Nuestros ex\u00e1menes, hasta en la universidad, se basan cada vez m\u00e1s en selecciones de textos, en antolog\u00edas, en premios <em>Digest<\/em>. La expresi\u00f3n misma de <em>reader\u2019s digest<\/em>, que ha invadido el mundo entero, es algo horrible. Le espera un \u00abpremio Digesti\u00f3n\u00bb. Alguien mastica el alimento y lo digiere. Somos demasiado educados para explicar por qu\u00e9 lado sale. Lo expreso vulgarmente. Bueno.<\/p><p>La lectura requiere ciertas condiciones bastante especiales. La gente no suele darse cuenta. Para empezar, presupone mucho silencio. El silencio se ha convertido en lo m\u00e1s caro y lujoso del mundo. En nuestras ciudades (que en la actualidad funcionan veinticuatro horas al d\u00eda: Nueva York, Chicago o Londres viven tanto de d\u00eda como de noche), el silencio cuesta m\u00e1s que el oro.<\/p><p>No critico a los Estados Unidos; mis hijos viven all\u00ed, y mis nietos. Es el futuro del hombre, ni m\u00e1s ni menos. No critico. Son m\u00e1s honestos que nosotros en sus estad\u00edsticas. \u00bfQu\u00e9 dicen sus cifras recientes? El&nbsp;85 por ciento de los adolescentes no puede leer sin o\u00edr m\u00fasica al mismo tiempo, generando lo que los psic\u00f3logos llaman el \u00abflicker effect\u00bb, el efecto de centelleos de luz: la televisi\u00f3n est\u00e1 presente, encendida, en el rabillo del ojo, mientras fingen que leen. Nadie puede leer un texto serio en esas condiciones. S\u00f3lo en silencio, en el silencio m\u00e1s absoluto posible, puede leerse una p\u00e1gina de Pascal, de Baudelaire, de Proust o de quien sea.<\/p><p>Segunda condici\u00f3n: un espacio privado. En casa, un cuarto, incluso peque\u00f1o, donde uno pueda estar con un libro, donde podamos entablar ese di\u00e1logo sin la presencia de otros en el mismo cuarto. Se trata de una idea que no siempre se comprende. La maravilla de la m\u00fasica es que se puede compartir con muchos. Se puede escuchar en grupo, se puede escuchar con la gente que queremos, se puede escuchar con los amigos. La m\u00fasica es el lenguaje de la participaci\u00f3n, no la lectura. Es verdad que se puede leer en voz alta, y deber\u00edamos hacerlo mucho m\u00e1s a menudo. \u00a1Es un esc\u00e1ndalo, el ocaso de la lectura en voz alta a los ni\u00f1os, e incluso entre adultos! Con frecuencia los grandes textos del siglo&nbsp;<small>XIX<\/small> est\u00e1n hechos para leer en voz alta, podr\u00eda demostr\u00e1rselo: hay p\u00e1ginas enteras de Balzac, de Hugo, de George Sand, cuya cadencia, cuyo ritmo estructural, son un desarrollo oral que debemos escuchar y captar. He tenido la gran suerte de que mi padre me leyera en voz alta antes de que comprendiera (ese es el secreto), antes de que lo captara todo.<\/p><p>As\u00ed pues, silencio, espacio privado. Y en tercer lugar, una idea terriblemente elitista (pero me gusta la palabra \u00ab\u00e9lite\u00bb; es la palabra que quiere decir que unas cosas son mejores que otras. No quiere decir m\u00e1s que eso): <em>tener<\/em> libros. Las grandes bibliotecas p\u00fablicas han sido la base de la educaci\u00f3n y de la cultura del siglo&nbsp;<small>XIX<\/small> y de muchos genios del siglo&nbsp;<small>XX<\/small>. Pero tener una colecci\u00f3n de libros propios, que te pertenecen, que no se tienen en pr\u00e9stamo, es crucial. \u00bfPor qu\u00e9? Porque es esencial leer l\u00e1piz en mano.<\/p><p><strong>L. A.<\/strong> Creo que distingue usted, en la humanidad, entre dos tipos de personas: los que leen con un l\u00e1piz y los que no.<\/p><p><strong>G. A.<\/strong> En efecto. Y lo repito: casi es posible definir al jud\u00edo como aquel que siempre lee l\u00e1piz en mano porque est\u00e1 convencido de ser capaz de escribir un libro mejor que el libro que est\u00e1 leyendo. Es una de las grandes arrogancias culturales de mi peque\u00f1o y tr\u00e1gico pueblo.<\/p><p>Hay que tomar notas, hay que subrayar, hay que luchar contra el texto, escribiendo al margen: \u00ab\u00a1Qu\u00e9 estupideces! \u00a1Vaya ideas!\u00bb. No hay nada tan fascinante como las notas marginales de los grandes escritores. Es un di\u00e1logo vivo. Erasmo dijo: \u00abEl que no tiene libros destrozados es que no los ha le\u00eddo\u00bb. Es <em>in extremis<\/em> pero encierra una gran verdad. Tener unas obras completas es recibir a un invitado a quien damos las gracias y de quien tambi\u00e9n toleramos los defectos, que incluso llegan a gustarnos. Y a\u00f1os m\u00e1s tarde, por esnobismo o arrogancia de mandar\u00edn, tratamos de ocultar los rastros de lecturas equivocadas o falsas interpretaciones. \u00a1Pero es una tonter\u00eda! Las puertas de la poes\u00eda se me abrieron cuando mi padre me regal\u00f3, a orillas del Sena, en los muelles \u2014costaba cuatro perras, nadie lo quer\u00eda\u2014, <em>Los Trofeos<\/em> de Jos\u00e9 Mar\u00eda de Heredia. Aqu\u00ed la tengo, mi primera edici\u00f3n de Heredia. Todav\u00eda hoy sigo sintiendo que tengo una enorme deuda con ese se\u00f1or muy estirado, muy pomposo, muy acad\u00e9mico, y a pesar de todo gran poeta. El hallazgo de un libro puede cambiar una vida. Estoy (he contado esta an\u00e9cdota varias veces) en la estaci\u00f3n de Fr\u00e1ncfort, entre un tren y otro y \u2014eso s\u00f3lo pod\u00eda ocurrir en Alemania, donde hab\u00eda buenos libros en los quioscos\u2014 veo un libro; no conozco el nombre del autor: CELAN. El nombre de Paul Celan me intriga. Abro el libro en el quiosco mismo y me topo con esta primera frase: \u00abEn los r\u00edos, al norte del futuro\u2026\u00bb. Casi pierdo el tren. Y cambi\u00f3 mi vida para siempre. Sab\u00eda que ese libro escond\u00eda algo inmenso que iba a formar parte de mi vida.<\/p><p>La experiencia de un libro es la m\u00e1s peligrosa y la m\u00e1s apasionante que hay. Obviamente, un libro puede corromper; es absurdo no reconocerlo abiertamente. Hay lecciones de sadismo en los libros, hay lecciones de crueldad pol\u00edtica, de racismo. Y como pienso que Dios es el t\u00edo de Kafka (estoy convencido), no nos pone las cosas f\u00e1ciles. Parece ser que, poco antes de morir, Sartre \u2014que no era muy dado a prodigarse en elogios\u2014 dijo: \u00abS\u00f3lo uno de nosotros sobrevivir\u00e1: C\u00e9line\u00bb. Lo dijo Sartre. Es evidente que Proust y C\u00e9line se dividen la lengua francesa moderna. No hay un tercero. Y pensar que Dios ha permitido a ese asesino antisemita, a ese <em>hooligan<\/em>, a ese g\u00e1nster del alma que fue C\u00e9line como escritor (no lo era en la vida real, lo que complica a\u00fan m\u00e1s las cosas), crear una nueva lengua y luego escribir <em>De un castillo a otro<\/em> y <em>Norte<\/em> (dos obras maestras shakesperianas, a mi juicio), me llena de desaz\u00f3n. Me deja muy agradecido y muy enfadado a la vez. Y trato de apartar de m\u00ed ciertos libros que son un veneno destructor.<\/p><p>Estoy en contra de toda forma de censura. A la vez por razones intelectuales evidentes y por razones pr\u00e1cticas. Al final el censor no tiene ninguna autoridad. F\u00edjese, por ejemplo, en esa forma de pedofilia en el cine, en la televisi\u00f3n, en la literatura, en el c\u00f3mic, que tiene tanto \u00e9xito en la actualidad. Para m\u00ed, sin embargo, quien toca a un ni\u00f1o est\u00e1 condenado. Condenado en todos los sentidos, teol\u00f3gico, humano, moral, positivista, cient\u00edfico, y lo que quiera a\u00f1adir. As\u00ed que en eso, tal vez, estar\u00eda dispuesto a correr el riesgo muy grave de la censura. Pero no ser\u00eda eficaz. Es una gran estupidez: se censura algo y hay millones de ejemplares que circulan bajo cuerda. El samizdat pornogr\u00e1fico forma parte de nuestra historia desde Ad\u00e1n y Eva. Lo que no quita que al menos me gustar\u00eda tratar de parar esa terrible ola de crueldad que asola a los j\u00f3venes. Es un diluvio inimaginable.<\/p><p><strong>L. A.<\/strong> Que en la actualidad, adem\u00e1s, suele venir sobre todo en forma de im\u00e1genes y no en forma escrita.<\/p><p><strong>G. S.<\/strong> Masturbarse a partir del lenguaje es mucho m\u00e1s intenso. Para algunos, la palabra es m\u00e1s intensa que la imagen; para muchos otros, la imagen tiene m\u00e1s fuerza, o la combinaci\u00f3n de ambas. Mi padre, con su inteligencia demon\u00edaca, hab\u00eda puesto las obras de Proust un poco m\u00e1s arriba en las baldas. Sab\u00eda perfectamente que iba a buscarlo. Obviamente lo busqu\u00e9. Lo que m\u00e1s me impact\u00f3 fue tratar de comprender esta frase: \u00abhacer catleya\u00bb, que expresa la libido total de Swann por Odette. Mi mundo cambi\u00f3. Sent\u00ed v\u00e9rtigo. Ninguna imagen habr\u00eda podido tener tanta fuerza, porque no comprend\u00eda del todo. No me atrevo a decirle lo que me imaginaba bajo la palabra catleya\u2026<\/p><p><strong>L. A.<\/strong> \u00a1Atr\u00e9vase!<\/p><p><strong>G. S.<\/strong> Era de una riqueza, de una riqueza infantil. Era un cuento de hadas negro, imagine lo que quiera. En esas cosas cada persona tiene una sensibilidad muy diferente. A\u00f1ado una cuesti\u00f3n esencial, que dejaremos abierta porque no tengo ni un atisbo de respuesta: \u00bfacaso la m\u00fasica puede pervertir hasta el sadismo? Cuesti\u00f3n muy dif\u00edcil.<\/p><p><strong>L. A.<\/strong> A prop\u00f3sito de la lectura, cuando usted relee, por ejemplo, los textos de Plat\u00f3n o de Parm\u00e9nides (tengo entendido que lee a Parm\u00e9nides cada ma\u00f1ana), ese m\u00e9todo de lectura incansable \u2014como si un texto nunca pudiera acabar de descifrarse\u2014 \u00bfproceder\u00eda en su caso del m\u00e9todo talm\u00fadico?<\/p><p><strong>G. S.<\/strong> El asombro se renueva continuamente. Hemos hablado de ciertos textos b\u00edblicos, podr\u00edamos hablar de los textos plat\u00f3nicos, podr\u00edamos hablar de las <em>Meditaciones<\/em> de Descartes; el asombro de que un hombre, m\u00e1s o menos como usted o como yo, sea capaz no s\u00f3lo de pensar sino de expresar sus pensamientos. No sabemos nada de los millones de pensamientos que se han perdido para siempre por no haber encontrado un medio de expresi\u00f3n. Pero al mismo tiempo, me suelo preguntar si esa vuelta constante al pasado no es en s\u00ed misma una huella de la edad, la huella de cierto cansancio. En la actualidad hay ciertos textos importantes postestructuralistas y postderridianos que me superan; sencillamente no los entiendo, no s\u00e9 de qu\u00e9 hablan, qu\u00e9 est\u00e1n contando. Y eso es muy mala se\u00f1al, indica que ciertos m\u00fasculos de la atenci\u00f3n est\u00e1n cansados. Porque la atenci\u00f3n es muscular, pr\u00e1cticamente no caben dudas al respecto. Es algo neurofisiol\u00f3gico. Poco a poco empieza a quebrarse la concentraci\u00f3n. Pero no importa, he pasado momentos estupendos.<\/p><figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/www.lagatasibilah.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/anotaciones-1024x576.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2860\" srcset=\"https:\/\/www.lagatasibilah.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/anotaciones-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/www.lagatasibilah.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/anotaciones-300x169.jpg 300w, https:\/\/www.lagatasibilah.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/anotaciones-768x432.jpg 768w, https:\/\/www.lagatasibilah.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/anotaciones-1140x640.jpg 1140w, https:\/\/www.lagatasibilah.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/anotaciones-600x338.jpg 600w, https:\/\/www.lagatasibilah.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/anotaciones.jpg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><p><strong>L. A.<\/strong> En su caso, la lectura es una especie de intento permanente, a menudo abortado, de armon\u00eda consigo mismo; al mismo tiempo es, si no me equivoco, una especie de deber moral. Dice usted, en <em>Los log\u00f3cratas<\/em>, que tenemos una responsabilidad hacia los libros. \u00bfDe qu\u00e9 tipo de responsabilidad se trata?<\/p><p><strong>G. S.<\/strong> Para empezar es la responsabilidad de conservarlos, en el sentido m\u00e1s f\u00edsico. En el incendio de la biblioteca de Sarajevo perdimos mil seiscientos grandes manuscritos incunables que nunca se hab\u00edan reproducido y que se han perdido para siempre. Con la llamada Biblia de los albigenses tal vez hayamos perdido uno de los documentos m\u00e1s importantes sobre la verdad humana. La desconocemos completamente y nunca podremos recuperarla. Para empezar se trata, por tanto, de dar a los libros la posibilidad de sobrevivir.<\/p><p>Nuestra segunda responsabilidad es lo que dice Rilke en su gran soneto sobre el torso arcaico de Apolo en el Louvre: \u00abMira ese torso. \u00bfQu\u00e9 te dice? \u00a1Debes cambiar tu vida!\u00bb. Del mismo modo, el libro, o la m\u00fasica, o el cuadro, me dicen: \u00ab\u00a1Debes cambiar tu vida! T\u00f3mame en serio. No estoy aqu\u00ed para pon\u00e9rtelo f\u00e1cil\u00bb. Lo mismo sucede con Kafka, que nos dice que un libro debe ser el hacha que quiebra el mar helado que tenemos dentro; de no ser as\u00ed no valdr\u00eda la pena leerlo. Es una exageraci\u00f3n, a veces tambi\u00e9n hay que leer libros ligeros, libros hermosos que nos reconfortan un poco. Pero tambi\u00e9n es importante reaccionar ante un libro en ese di\u00e1logo del que ya hemos hablado. Lo que resulta cada vez m\u00e1s dif\u00edcil. Le doy un dato que me deja de piedra: en las buenas librer\u00edas de Londres, una primera novela tiene diecinueve d\u00edas de vida. Si al cabo de diecinueve d\u00edas no ha tenido eco en la prensa, en los medios, si no empieza a ser un gran \u00e9xito, la sentencia es: \u00abLo siento mucho, no hay espacio\u00bb, el libro se devuelve, se guillotina, o acaba en las librer\u00edas de descuento, donde se vende a un tercio de su precio, o nos lo encontramos tirado por el suelo.<\/p><p>Ni que decir tiene que en la actualidad ser un joven escritor, un joven poeta o un joven que acaba de publicar su primera novela es un desaf\u00edo abrumador. Hay que tener nervios de acero. A menudo la obra maestra se reconoce muy muy lentamente. Suele citarse a Stendhal: \u00abMe har\u00edan falta cien a\u00f1os\u00bb. Ten\u00eda raz\u00f3n, ten\u00eda confianza. Pero hay muchos ejemplos del mismo fen\u00f3meno. Y el mayor privilegio del cr\u00edtico, del profesor, es redescubrir lo que hab\u00eda ca\u00eddo en el olvido. As\u00ed que tenemos una gran responsabilidad hacia ese milagro que es el libro y en la lucha contra una comercializaci\u00f3n total. Es un grave dilema decidir qu\u00e9 es peor, si la censura pol\u00edtica o la censura econ\u00f3mica.<\/p><p><strong>L. A.<\/strong> \u00bfLo que une al Libro con los libros no ser\u00e1 tal vez el misterio de toda creaci\u00f3n, que le gusta tanto evocar, y la necesidad de trascendencia que lo acompa\u00f1a?<\/p><p><strong>G. S.<\/strong> Los que saben crear no saben c\u00f3mo ni por qu\u00e9 lo hacen. \u00bfCu\u00e1l es la causa de que se produzca algo as\u00ed en la gran creaci\u00f3n? No sabr\u00eda decirlo. En este campo Dios nos protege de la vulgaridad de la neurofisiolog\u00eda; no son los bi\u00f3logos los que van a explicarnos, mediante el juego de las sinapsis, de d\u00f3nde viene el destello, el rel\u00e1mpago creador.<\/p><p>En un jard\u00edn de infancia, en Berna, llevan a unos ni\u00f1os de cinco o seis a\u00f1os a un picnic. Los ponen delante de un acueducto y les dicen: \u00ab\u00a1Dibujad el acueducto!\u00bb. \u00a1Dios m\u00edo, vaya rollo! Un ni\u00f1o dibuja el acueducto y a cada pilar le pone unos zapatos; desde entonces \u2014ten\u00eda seis a\u00f1os\u2014, todos los acueductos del mundo est\u00e1n en movimiento. Se llamaba Paul Klee. Lo mismo sucede con los cipreses de Van Gogh: ya no hay ni un solo cipr\u00e9s que no sea una antorcha. Fue \u00e9l quien se percat\u00f3 de que los cipreses eran antorchas. O bien Mozart, que, cambiando tres acordes a una bonita melod\u00eda de Salieri, compone un aria grandiosa. Es una terrible injusticia.<\/p><p>Esa es la diferencia; yo la conozco, esa diferencia, y se la ense\u00f1o a mis alumnos. Les digo: \u00abOjal\u00e1 pudierais ser creadores, ser\u00eda mi mayor gozo\u00bb. En cincuenta y dos a\u00f1os he tenido cuatro alumnos con mucho m\u00e1s talento que yo, mucho m\u00e1s inteligentes, mejores, y esa ha sido mi mayor recompensa.<\/p><p>Tal vez \u2014espero que no\u2014 un d\u00eda haya una neuroqu\u00edmica de la creaci\u00f3n: comprenderemos qu\u00e9 arcos el\u00e9ctricos del cerebro de un Picasso hicieron posible la revoluci\u00f3n que inici\u00f3. Hasta ahora \u2014y si nada cambia\u2014, todo eso sigue siendo un misterio.<\/p><p><strong>L. A.<\/strong> Ley\u00e9ndole a usted, escuch\u00e1ndole, a veces se tiene la impresi\u00f3n de que para usted la civilizaci\u00f3n se detuvo en el siglo&nbsp;<small>XVII<\/small>, en su percepci\u00f3n fascinante de la posibilidad de un ser humano en armon\u00eda consigo mismo y con la idea de la belleza.<\/p><p><strong>G. S.<\/strong> Nada de eso, como cr\u00edtico he abierto las puertas a los escritores m\u00e1s modernos, haciendo conocer, por ejemplo, a Paul Celan en Inglaterra. Siempre he le\u00eddo lo m\u00e1s novedoso para tratar de desbrozar su camino. Pero es verdad que una civilizaci\u00f3n sobre la posibilidad de lo trascendente \u2014lo que Nietzsche llama el <em>mysterium tremendum<\/em> del hombre, lo que intenta (con muchas reservas) pensar un Heidegger\u2014, una civilizaci\u00f3n en la que ya no puede decirse, como Wittgenstein: \u00ab\u00a1Si hubiera podido, habr\u00eda dedicado mis investigaciones filos\u00f3ficas a Dios!\u00bb, una civilizaci\u00f3n que hubiera perdido esas posibilidades estar\u00eda, a mi modo de ver, en grave peligro.<\/p><p><\/p><pre class=\"wp-block-verse\">\u2014George Steiner, \"Un largo s\u00e1bado. Conversaciones con Laure Adler\" - Cap\u00edtulo: \u00abDios es el t\u00edo de Kafka\u00bb: Del Libro a los libros<\/pre><p><\/p><hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/><div class=\"wp-block-group\"><div class=\"wp-block-group__inner-container is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained\"><div class=\"wp-block-group\"><div class=\"wp-block-group__inner-container is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained\"><h2 class=\"wp-block-heading\">\ud83d\udcd6 Ficha del libro<\/h2>\n\n<p><strong>T\u00edtulo:<\/strong> <em>Un largo s\u00e1bado. Conversaciones con Laure Adler<\/em><\/p>\n\n<p><strong>Autor:<\/strong> George Steiner<\/p>\n\n<p><strong>Entrevistadora:<\/strong> Laure Adler<\/p>\n\n<p><strong>T\u00edtulo original:<\/strong> <em>Un long samedi<\/em><\/p>\n\n<p><strong>Traducci\u00f3n:<\/strong> Julio Baquero Cruz<\/p>\n\n<p><strong>Editorial (edici\u00f3n en espa\u00f1ol):<\/strong> Siruela<\/p>\n\n<p><strong>Colecci\u00f3n:<\/strong> El Ojo del Tiempo (n.\u00ba 92)<\/p>\n\n<p><strong>A\u00f1o de publicaci\u00f3n (edici\u00f3n original en espa\u00f1ol):<\/strong> 2016<\/p>\n\n<p><strong>P\u00e1ginas:<\/strong> 144<\/p>\n\n<p><strong>Idioma original:<\/strong> Franc\u00e9s<\/p>\n\n<p><strong>G\u00e9nero:<\/strong> Entrevista \u2013 Ensayo \u2013 Conversaciones \u2013 Filosof\u00eda \u2013 Memorias intelectuales<\/p>\n\n<p><strong>ISBN:<\/strong> 978-84-16638-75-8 (edici\u00f3n en papel)<\/p>\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Sinopsis<\/h3>\n\n<p>A lo largo de una serie de conversaciones mantenidas entre 2002 y 2014, George Steiner recorre los grandes temas que marcaron su vida y su pensamiento: la literatura, la m\u00fasica, el Holocausto, el juda\u00edsmo, el lenguaje, la educaci\u00f3n, Europa, el amor por los cl\u00e1sicos y el papel del intelectual en una \u00e9poca dominada por la inmediatez. M\u00e1s que una entrevista convencional, el libro constituye un autorretrato intelectual en el que Steiner combina recuerdos personales con reflexiones profundas sobre la cultura occidental.<\/p>\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Temas principales<\/h3>\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>El lenguaje como hogar del ser.<\/li>\n\n<li>La memoria europea despu\u00e9s del Holocausto.<\/li>\n\n<li>La educaci\u00f3n y la figura del maestro.<\/li>\n\n<li>La lectura de los cl\u00e1sicos.<\/li>\n\n<li>La m\u00fasica como experiencia espiritual.<\/li>\n\n<li>Juda\u00edsmo e identidad.<\/li>\n\n<li>La crisis de la cultura humanista.<\/li>\n\n<li>El compromiso moral del intelectual.<\/li>\n\n<li>El amor y la transmisi\u00f3n del conocimiento.<\/li><\/ul>\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Ideal para lectores de\u2026<\/h3>\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>Ensayo human\u00edstico.<\/li>\n\n<li>Filosof\u00eda de la cultura.<\/li>\n\n<li>Cr\u00edtica literaria.<\/li>\n\n<li>Historia intelectual del siglo XX.<\/li>\n\n<li>Lectores de George Steiner que busquen una excelente puerta de entrada a su obra.<\/li><\/ul>\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Una curiosidad<\/h3>\n\n<p>El t\u00edtulo <em>Un largo s\u00e1bado<\/em> alude a la tradici\u00f3n jud\u00eda del <strong>Shabat<\/strong>, ese tiempo suspendido dedicado a la contemplaci\u00f3n, la conversaci\u00f3n y el pensamiento. El libro transmite precisamente esa sensaci\u00f3n: la de sentarse durante una larga tarde con uno de los intelectuales m\u00e1s brillantes del siglo XX para escucharlo pensar en voz alta.<\/p><\/div><\/div><\/div><\/div><p><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Laure Adler: Acaba de aludir al futuro incierto de la pr\u00e1ctica de la lectura. \u00bfCree que peligra el futuro del libro y de la lectura? George Steiner: Siempre habr\u00e1 lectores. En la Edad Media, durante las invasiones llamadas \u00abb\u00e1rbaras\u00bb, quedaba el refugio de los monasterios, en los que todav\u00eda se le\u00eda. No sabemos cu\u00e1ntos monjes eran capaces de leer, pero en cualquier caso hab\u00eda algunos; en cambio, hab\u00eda muy pocos que fueran capaces de escribir,&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2859,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[124,79],"tags":[],"class_list":["post-2858","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-entrevistas","category-hay-que-leer"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/www.lagatasibilah.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/George-Steiner.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lagatasibilah.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2858","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lagatasibilah.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lagatasibilah.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lagatasibilah.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lagatasibilah.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2858"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.lagatasibilah.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2858\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2861,"href":"https:\/\/www.lagatasibilah.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2858\/revisions\/2861"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lagatasibilah.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2859"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lagatasibilah.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2858"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lagatasibilah.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2858"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lagatasibilah.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2858"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}